Trastorno de ansiedad generalizada

Los trastornos de ansiedad generalizada difieren de los sentimientos normales de nerviosismo. Sin tratar estos trastornos, los afectados pueden llegar a evitar las situaciones en que han aparecido los síntomas, así como abusar de alcohol y drogas en un intento de aliviarlos.

Síntomas

Las personas con trastorno de ansiedad generalizada padecen una grave tensión que la mayoría de las veces interfiere en su funcionamiento diario. Se preocupan constantemente por todo sin poder controlar sus pensamientos. Suelen centrarse en las responsabilidades del trabajo, de la salud, de la familia o asuntos de menor importancia, tales como pequeños problemas que surgen de forma normal en las tareas cotidianas y les origina dificultades para dormir, dolores musculares, sentimientos de debilidad, concentración, dolores de cabeza, etc. y que, incluso, pueden originar irritabilidad.

Tratamiento

Los dos principales tratamientos para el trastorno de ansiedad generalizada son la psicoterapia y la medicación. Incluso puede beneficiarse de una combinación de los dos.

Psicoterapia

Se trata de un proceso en el que los profesionales de salud mental ayudan al afectado a comprender y controlar su trastorno.

Terapia cognitivo conductual: Las personas que sufren de trastornos de ansiedad suelen participar en este tipo de psicoterapia en la cual una persona aprende a reconocer y cambiar patrones de pensamiento y conductas que derivan en sentimientos problemáticos. La terapia cognitiva conductual es uno de los tipos más comunes de psicoterapia para el trastorno de ansiedad generalizada. Por lo general, un tratamiento a corto plazo, facilitará obtener las habilidades específicas para identificar los pensamientos y comportamientos negativos y sustituirlos por otros positivos. Incluso si la situación no deseada no cambia, se puede reducir el estrés y tener más control sobre su vida cambiando la forma en que el afectado responde.

Incluye muchas técnicas, como la relajación, la exposición en vivo, la exposición a través de imágenes, gestión del pánico, reentrenamiento respiratorio y la reestructuración cognitiva.

No está claro qué componente de la terapia cognitiva es la más importante, como puede ser la identificación de sentimientos mal interpretados, la educación de los pacientes acerca de los ataques de pánico o la terapia de comportamiento, respiración, relajación o exposición. La eficacia de la técnica de exposición por sí sola, en la que el paciente se enfrenta repetidamente al estímulo que provoca ansiedad a través de imágenes o en vivo, está bien establecida en pacientes con trastorno de pánico, sobre todo en pacientes con agorafobia. Los terapeutas con experiencia en la técnica de la exposición son los preferidos.

Medicación

Existen varios tipos de medicamentos que se usan para tratar el trastorno de ansiedad generalizada:

-Antidepresivos. Estos medicamentos afectan a la actividad de las sustancias químicas del cerebro (neurotransmisores) y se cree que desempeñan un papel muy importante en los trastornos de ansiedad. Aunque la evidencia indica que la terapia cognitiva conductual y los antidepresivos solamente son eficaces en el tratamiento del trastorno de pánico, no está claro que una modalidad de tratamiento sea superior a la otra.

-Benzodiazepinas. Son eficaces como los antidepresivos en la reducción de los síntomas de pánico y la frecuencia de ataques, son bien tolerados y tienen un rápido inicio de acción. En ciertas circunstancias, el médico puede prescribir uno de estos sedantes para alivio a corto plazo de los síntomas de ansiedad. Pueden ser adictivos y causar una serie de efectos secundarios, como mareo, coordinación muscular reducida y problemas con el equilibrio y la memoria.

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