Trastorno de pánico

Un ataque de pánico es una repentina oleada de miedo abrumador que llega sin previo aviso y sin ninguna razón aparente. Es mucho más intensa que la sensación de estar “estresado” que experimenta de la mayoría de la gente.

Es probable reconocerlo como la clásica respuesta “lucha-huida” que los seres humanos sentimos cuando nos encontramos en una situación de peligro. Sin embargo, durante un ataque de pánico, estos síntomas parecen surgir de la nada. Se producen en situaciones aparentemente inofensivas incluso durante el sueño y suelen repetirse.

El ataque de pánico en sí no es peligroso, pero puede ser aterrador, en gran parte porque la persona que lo sufre puede experimentar pérdida de control o intenso temor a volverse loco, ya que no entiende el por qué de los síntomas tan perturbadores. El trastorno de pánico es alarmante debido a los ataques asociados y también porque a menudo conduce a otras complicaciones, tales como fobias, depresión, abuso de sustancias, etc. Sus efectos pueden variar desde leves, hasta deterioro social o una incapacidad total para enfrentarse al mundo exterior. De hecho, las fobias que las personas con trastorno de pánico desarrollan no provienen de los temores de los objetos o acontecimientos reales, sino más bien por miedo a tener otro ataque.

Síntomas

Dificultad en la respiración, sintiendo como si “no se puede obtener suficiente aire” terror que es casi paralizante, aturdimiento o nauseas, sudoración, hormigueo en dedos de manos y/o pies, despersonalización.

Además de los síntomas mencionados anteriormente, un ataque de pánico se caracteriza por:

-Ocurrir de repente, sin previo aviso y sin poder detenerlo.

-Temblores.

-Aceleración cardíaca.

-Dolor u opresión en el pecho.

-Sofocos y escalofríos repentinos.

-Temor a volverse loco o morir.

-Tremendo cansancio y llanto después del ataque.

El síntoma central del trastorno es el ataque de pánico, una combinación abrumadora de sufrimiento físico y psicológico. Debido a que los síntomas son tan severos, muchas personas con trastorno de pánico creen que están sufriendo un ataque al corazón u otra enfermedad que amenaza su vida.

Tratamiento

El trastorno de pánico es un trastorno que tiene tratamiento. La mayoría de las personas con el trastorno experimentan una reducción significativa de los síntomas. Cuanto antes se inicie, menor probabilidad habrá de desarrollar una agorafobia, lo que complica enormemente la recuperación.

Psicoterapia

Varios estudios han demostrado que la psicoterapia es un componente importante en el tratamiento del trastorno de pánico, siendo la psicoterapia denominada psicoterapia cognitiva-conductual la más efectiva para este tipo de trastornos. La terapia cognitiva conductual refleja la importancia de los procesos de comportamiento y pensamiento para la total comprensión y el control de la ansiedad y ataques de pánico. El objetivo del tratamiento se centra sobre comportamientos inadecuados, obstructivos y dañinos, así como procesos irracionales de pensamiento que contribuyen a la continuación de los síntomas. El objetivo pues del tratamiento es ayudar al afectado a tomar conciencia de sus conflictos inconscientes y fantasías, y a identificar los mecanismos de defensa que influyen en la repetición de los síntomas.

Medicación

Los medicamentos comunes para tratar el trastorno de pánico son los antidepresivos y medicamentos contra la ansiedad. Se pueden recetar antidepresivos, incluso si la persona no tiene la depresión clínica porque muchos antidepresivos también inhiben los ataques de pánico, mediante la alteración de uno o más de los siguientes productos químicos del cerebro (neurotransmisores):

-La serotonina. Esta sustancia química del cerebro juega un papel importante en la modulación de la ansiedad, estado de ánimo, el sueño, el apetito y la sexualidad.

-La norepinefrina, que influye en el sueño y el estado de alerta, se cree relacionado con la respuesta al estrés.

-La dopamina influye en el movimiento del cuerpo y también se cree que participan en la motivación, recompensa, refuerzo y conductas adictivas. Muchas teorías de psicosis sugieren que la dopamina juega un papel primordial en los síntomas psicóticos.

Los siguientes son tipos de antidepresivos que se utilizan en el tratamiento de los síntomas del trastorno de pánico:

1.Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, que funcionan aumentando el nivel de serotonina en el cerebro.

2.La serotonina-norepinefrina sobre la serotonina y la norepinefrina.

3.Los antidepresivos tricíclicos afectan a la serotonina, la norepinefrina y, en menor medida, la dopamina.

4.Inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) también inhiben el pánico mediante la alteración de sustancias químicas del cerebro.

La clase más común de los antidepresivos utilizados para tratar el trastorno de pánico son inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Los IMAO se usan por lo general como último recurso, debido a que el paciente debe cumplir con unos estrictos requisitos en la dieta, ya que estos medicamentos pueden interactuar peligrosamente con ciertos alimentos, bebidas y otros medicamentos.

Pueden también prescribirse las benzodiazepinas (ansiolíticos). Estos medicamentos usualmente se usan con moderación, ya que pueden convertirse en adictivos.

Los medicamentos para tratar el trastorno de pánico deben ser prescritos por un psiquiatra o un médico de atención primaria. La duración de la terapia de la medicación varía enormemente de individuo a individuo. Incluso, puede ser necesario para algunos afectados, seguir con la medicación a lo largo de sus vidas.

Leer más
Trastorno límite de la personalidad

Las personas con una personalidad límite, son inestables en su opinión sobre sí mismos, estados de ánimo, comportamiento y relaciones...

Cerrar